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Arsenio Erico
Delfín Benítez
Gilberto Penayo
Manuel Fleitas Solich

Benigno Gilberto "Kike" Penayo

Benigno Gilberto "Kike" Penayo

*03.04.1933
†-

Etapas

1951-56: Sol de América
1959-64: Cerro Porteño
1964-65: Silvio Pettirossi

Títulos obtenidos

1960: Goleador del Torneo (18 Goles)
1961: Campeonato Paraguayo
1963: Campeonato Paraguayo

Historia de su vida

Ya al inicio de su carrera futbolística, Gilberto Penayo se puso a seguir las huellas dejados por grandes jugadores como Arsenio Erico cuando empezó a jugar en el Salesianito que en ese entonces organizó su propia liga de fútbol. En general, el Salesianito fue conocido por descubrir y formar nuevos talentos que pasaron su tiempo libre ahí. Así, el entrenador de Penayo fue el mismo que antes ya había trabajado con Erico. Gilberto Penayo
Con la Albirroja en el Munidal de 1958
en Suecia (a la izquierda)
Años más tarde, Penayo recuerda con afecto y respeto cómo "a pies descalzos entre pedregullos y arena, jugábamos nuestros partidos en el Salesianito".

Cuando tenía 18 años, siguió un consejo de su entrenador que fue conocido de todos por el nombre de Pa'i Perez (siendo Pa'i la palabra guaraní para un padre). Éste le aconsejó presentarse ante el Club Libertad, uno de los clubes más exitosos de aquella época. El entrenador de entonces de los "Gumarelos" fue nadie menos que Delfín Benítez Cáceres que asumió este puesto tras haber terminado su carrera activa de jugador. Sin embargo, el encuentro de la antigua y de la nueva generación del fútbol paraguayo no duró mucho tiempo. Cáceres declaró inhábil a ese nuevo jugador ambicioso y lo despidió diciendo que estaba demasiado bajo para este deporte. No hace falta subrayar lo grotesco que fue ese argumento, puesto que fue pronunciado por un jugador de 1,67 metros que jamás perjudicaban su carrera.

No obstante, Penayo no se desanimó y encontró un club que sí lo fichó con mucho gusto para la posición del delantero: Sol de América. Y su debut en el fútbol profesional para los Albicelestes no se hizo esperar. En ese tiempo, en los meses sin partidos de liga, los clubes que habían jugado una temporada exitosa y que podían financiarlo, solían viajar por el continente Gilberto Penayo
Penayo luciendo
la camiseta
de la Albirroja
para jugar partidos amistosos, ya que todavía no existían torneos internacionales a nivel de los clubes. Fue en este marco que en el año 1951 vino el club argentino Chacarita Juniors para jugar un amistoso con Sol de América en Asunción. Penayo jugó siete años por Sol y lo hizo de manera tan eficiente que Aurelio González convocó el goleador para jugar con la Albirroja en el Mundial 1958 en Suecia. Por primera vez una selección paraguaya, con jugadores como Penayo, José Parodi y Cayetano Ré, compitió en un torneo internacional en Europa. Desgraciadamente, los guaraníes se despidieron ya tras la primera fase de grupos. Sin embargo, las actuaciones de Penayo atrajieron el interés del club más popular en Paraguay: Cerro Porteño.

La trasferencia se llevó a cabo de inmediato tras el fatigoso regreso de Europa. Con el "Ciclón", Penayo seguía su buen camino, marcó un gol tras otro y con su juego entró en los corazones de los hinchas azulgranas. Y con igual afecto afirma Penayo: "Ahí encontré el cariño y el calor de la hinchada azulgrana... qué gran pueblo! Tengo todo de Cerro Porteño, distinciones, medalla de oro y esa felicidad que nos brinda el deporte en esas circunstancias". En el año 1960, Penayo, que los de Cerro apodaron "Kike", llegó a coronarse goleador del torneo Gilberto Penayo
Penayo (al centro) fue condecorado por su trabajo de
profesor de química
con 18 goles. Entre 1961 y 1963 ayudó a conseguir el campeonato con Cerro Porteño. Pero después de los años exitosos con Cerro, Penayo buscó un lugar tranquilo para terminar su carrera futbolística y lo encontró en el club Silvio Petirossi F.B.C.

El hecho de que Penayo nunca jugó fuera de su país, no fue debido a la ausencia de buenas ofertas de clubes extranjeros. Efectivamente, cuando jugaba con Cerro, varios clubes intentaron convencerle a trasladarse al extranjero, pero "Kike" no podía volverle la espalda a "su" Cerro. Además, su permanencia le permitió concluir sus estudios de química en la Universidad Nacional de Asunción. Eso resultó ser de mucho valor ya que fue en esta misma institución que siguió trabajando durante 40 años, después de terminar su carrera futbolística. Aunque se cambió a otro ámbito profesional, nunca ha dejado de interesarse por el fútbol. Y, según la filosofía de su antigua posición en la cancha, criticó tenazmente el juego defensivo y tímido de la Albirroja en los años pasados. Exigió un estilo más ofensivo y veloz, quizá tal como lo recuerda del Salesianito donde siguió los pasos de Arsenio Erico, su amigo con que también se fue hasta Buenos Aires. Claro, no en la cancha sino mentalmente: hace tiempo que Gilberto Penayo es socio del club de tradición argentino.

© 2006 by Niels-Oliver Walkowski – contact@albigol.comhttp://nowalkowski.jojuhu.com